Crisis de Ceuta

Los pasajeros españoles podrán viajar sin ningún trámite adicional al país; las inspecciones se centrarán en viajeros de terceros países

Las aerolíneas que vuelan entre España e Italia prevén mantener la operativa con normalidad pese a que el gobierno de Giorgia Meloni ha decidido suspender el acuerdo Schengen durante un mes. Fuentes de las compañías aéreas descartan problemas con las rutas y señalan que, en todo caso, los pasajeros que lleguen a aeropuertos italianos en los próximos días podrían ser sometidos a un mayor control fronterizo.

El Ministerio del Interior ha ordenado la reintroducción temporal de controles en el espacio Schengen para los viajeros procedentes de España a partir del 1 de agosto. La decisión ha sido adoptada por el Comité de Análisis sobre Inmigración y Seguridad de las Fronteras a raíz de la crisis migratoria de Ceuta.

La insólita decisión de Roma llega en plena operación salida del verano. Los aeropuertos de la red de Aena en España prevén un total de 22.655 vuelos durante este primer fin de semana de agosto. Barajas y El Prat acumulan el mayor número de operaciones, con 3.716 y 3.332 vuelos respectivamente.

Precisamente, el corredor España-Italia es una de las principales conexiones aéreas. Unos 19 millones de personas viajan cada año entre ambos países mediante el avión. Para España, Italia supone el tercerpaís con mayor tráfico aéreo de pasajeros y operaciones, solo por detrás de Reino Unido y Alemania.

La ruta está cubierta por numerosas aerolíneas, principalmente Vueling, Ryanair e ITA Airways. También conectan ambos países easyJet, Volotea y Wizz Air, aunque con menos frecuencias y destinos.

En la actualidad, el espacio Schengen abarca más de 4 millones de kilómetros cuadrados, con una población de más de 450 millones de personas, e incluye 29 países: 25 de los 27 Estados miembros, así como todos los miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza).